Mar:
Una distancia nos separa.
¿Podrías venir?
Un rato.
Uno o dos centímetros más.
Decirte que me haces mucha falta,
que allá nada ha sido fácil,
¿Podrías quedarte así?
Solo para despedirnos como se debe:
sentirte, tocarte fuerte.
Esa distancia es muy larga,
a veces es muy agria.
¿Podrías seguir aquí?
Te extrañaré tanto,
no podré sin ti, pero tengo que seguir,
tengo que seguir.
Hasta el día en que vuelva aquí,
seguiré cantando…
-Horacio Chirino