viernes, 13 de mayo de 2016

Hermoso ruido cuando te miro,
cuando despiertas, y tu suspiro.

Espumoso el vino que imagino
que tomas tu solito,
 después de un respiro.

Destrozo el camino que elijo,
ese que siempre inicio
y nunca termino,
lo construyo,
y huyo
cuando aparece el sonido,
el de tu hermoso ruido.

 - Horacio Chirino
-Si quieres te acompaño a la parada del camión, ya es tarde y parece que va a llover.
-No hagamos planes a largo plazo, mejor a corto.
 
            -Horacio Chirino
-¡Comamos!
-Muy buen provecho...
-Está delicioso!
-¡Sí,  muy rico! 
...
-¿Por qué mejor después de cenar, en vez de ver la tele, vemos un programa de nuestras fotos?...






(Esa es la mejor manera de iniciar y terminar una cena, en vez de hablar de problemas y ver las noticias).

        -Horacio Chirino

Lo de siempre, lo de costumbre.




Todo vuela como polvora entre las calles
donde crecíste (crecimos);
al salir y dejar la casa,
se ve tan chica,
combinaciones de colores en los techos,
es la distancia.
Tu desapareces,
ya sé que al marcharme te ves con niñas libres (disponibles),
ya sé que buscas de lo mejor, 
lo de siempre, lo de costumbre,
adictas al nivel internacional,
te seducen;
te encuentras solo bailando en la pista, 
otra vez.
Llegando, tu reflejo en los ventanales,
el whisky frío y el sofá tibio. 
Es domingo, llegando y tú dormido;
desayunamos, un beso y un te miro;
entre semana solo lo primero,
para cuando me haya ido,
busques lo de siempre, lo de costumbre...

                    -Horacio Chirino