martes, 25 de octubre de 2016

Reseña de la película CUBE, (1997) Canadá, U.S.A.


-¿...qué hay allá afuera?
     -La estúpida e infinita levedad del ser...




Un grupo de 6 personas amanecen en lo que sería una habitación con dimensiones perfectas, esto es un cubo; cada habitación es igual a todas, lo diferente de cada una es el color: azul, roja, blanca, cafe y verde.

Todos los cubos tienen entradas hacia otros, pero algunos tienen trampas. Esto podría parecerce a un laberinto.
Lo único que los puede ayudar a esquivar las trampas y salir con vida, es que entre las habitaciónes o cuartos hay números que por medio de operaciones matemáticas descubren una estrategia para ir avanzando.



Pero...
¿Por qué se encuentran ahí?
No se sabe.
¿Por qué ellos?,
¿Cómo puede caber en un lugar una "cosa" con miles de habitaciones?,
¿Quién lo creó?,
¿el gobierno,  los militares, una conspiración?.
Muchas preguntas se originan entre el grupo de personas pero no llegan a nada; la noción del tiempo y espacio se va perdiendo poco a poco en ellos, así como también la cordura, llegando a herirse física y mentalmente.

Ésta película es considerada de culto por su original y realista trama, ya que en momentos se puede percibir la desesperación, ansiedad y sobretodo la claustrofobia que el ambiente transmite. A parte hay quienes consideran que es una metáfora de la vida misma, ya que el sobrevivir y trabajar en equipo se vuelven esenciales en la temática del film, y eso es igual en nuestra vida diaria, como también nos podemos percatar que siempre hay un sistema que hace que giren las cosas: uno que manda, alguien que descubre y otro que hace las cosas, lo malo viene cuando las posibilidades se agotan y aparece el autoritarismo,  la exigencia hasta que todo comienza a decaer.

Hasta ahora no hay pelicula que se le asimile, aparecieron 2 secuelas, pero ésta es la mejor.

Este es el link para ver la película:

sábado, 22 de octubre de 2016

Soledades -Mario Benedetti







Ellos tienen razón, esa felicidad al menos con mayúscula
no existe.



Ah pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve
presoledad,
después de la alegría viene la soledad,
después de la plenitud viene la soledad,
después del amor viene la soledad,
ya sé que es una pobre deformación;
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente solo en el mundo
sin asideros,
sin pretextos,
sin abrazos,
sin rencores,
sin las cosas que unen o separan
y en esa sola manera de estar solo,
ni siquiera uno se apiada de uno mismo.



Los datos objetivos son como sigue
hay diez centímetros de silencio,
entre tus manos y mis manos,
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos.



Claro que la soledad no viene sola
si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades,
se verá un largo y compacto imposible,
un sencillo respeto por terceros o cuartos;
ese percance de ser buena gente,
después de la alegría,
después de la plenitud,
después del amor
viene la soledad.



Conforme pero ¿qué vendrá después

de la soledad?



A veces no me siento

tan solo
si imagino,
mejor dicho,

si sé que mas allá de mi soledad
y de la tuya,
otra vez estas vos,
aunque sea preguntándote a solas,
¿qué vendrá después de la soledad?


-Mario Benedetti

viernes, 21 de octubre de 2016






Y conocí la noche a solas,
sustituí tu ausecia en mi cama
por una almohada y dormí hasta la mañana;
supe lo que es despertar sin rastros 

de duda, de si eras tú 
o alguna que otra de las tuyas.

-Horacio Chirino

jueves, 20 de octubre de 2016





           "Mis ojos nunca han visto esas cosas"...

Le decía ella mientras él se desangraba sacándose el corazón palpitando...

(Quizás nadie le había mostrado lo que alguien hace por amor).

-Horacio Chirino

domingo, 16 de octubre de 2016



Y entonces lo vi de cerquitas,            y rogué al cielo                                        que algún día                                     me tomara de la mano                               y me preguntara sí tengo prisas...

-Horacio Chirino

sábado, 15 de octubre de 2016






Sabes que no te está escuchando
pero aun así se lo dices.
Sabes que no está aquí
pero aun así lo estás mirando.
Sabes que no te toma de la mano
pero aun así te imaginas 
caminando a su lado.
Sabes que no te está besando
pero aun así te muerdes un labio.
  
             -Horacio Chirino