martes, 20 de diciembre de 2016




-...¡ tienes el corazón roto !
- Eso no es nada, llegué a tener los ojos hinchados, cortadas en las manos y 
los labios sangrando. 

(Las cortadas por soltarme 
de la mano, lo hinchado de los ojos por las lágrimas, los labios sangrados 
por los besos olvidados y el corazón, 
de ese si ya ni hablamos...).


          -Horacio Chirino





sábado, 17 de diciembre de 2016




Ellos no tuvieron un "y vivieron felices para siempre",

pero, al menos,

sí se sonrieron cada minuto,
  
se abrazaron todas las horas,

y se tomaron de la mano todos los días...


    
         -Horacio Chirino

viernes, 16 de diciembre de 2016



Porque eres sabiduría y conoces de melancolía.
Porque no te molesta la lluvia
ni te desespera la espera.
Porque sabes de los amaneceres y también 
de los anocheceres.
Porque las margaritas y los no me olvides 
te dan la bienvenida.
Porque los tragos de amargo licor, 
son sólo amargos. 
Porque alguna ves te tocó la esperanza, 
no dejes que la soledad te venga de golpe.
Porque las palabras son más sinceras 
en las madrugadas.
Porque eres un dulce.
Por tus ojos sin reflejos, tus miradas y esos gestos.
Porque eres tan bonita que te escuchas bonita, 
es que eres melodía.
Porque eres.
Por quien eres.
Porque sí. 

-Horacio Chirino


sábado, 10 de diciembre de 2016



-Te esperé como 9,125 días y 9,125 noches,
no es que sea calculador, 
pero el corazón me reclamaba el porqué 
de su desolación...




(Le decía él a ella mientras tanto 
ya sus corazones se hacían el amor).

      
          
           -Horacio Chirino




viernes, 9 de diciembre de 2016







Ellos se enuentran
Ellos se miran

Ellos se desviven
Ellos se quieren

El la induce
Ella lo seduce

El la abraza
Ella lo besa

El la traiciona
Ella lo engaña

El la muerde
Ella lo devora

El la abandona
Ella lo deja.

De alguna forma ellos se aman.


-Horacio Chirino








miércoles, 7 de diciembre de 2016




Me hubiera gustado andar detrás de ti
por las calles en bici, 
sintiendo en la espalda 
la lluvia caer;
compartir mi chocolate contigo,
darte dos besos: uno en la boca 
y el otro en el pecho.
Probar el helado de esa esquina 
y cuando lleguemos a aquella avenida 
ver el horizonte,
regalarte un futuro
pero primero un presente.
Me hubiera encantado decirme 
que en este paseo iba sola y que no tenía destino,
que sólo, quedaría en mi memoria, 
pero el hubiera no existe.

-Horacio Chirino

martes, 6 de diciembre de 2016







"Todas las plantas tienen derecho
 a decirle adiós al sol".

    
       -Alejandro Páez