domingo, 15 de octubre de 2017
domingo, 1 de octubre de 2017
Es que eres wow, boom, no me cansaría
de escucharte,
simplemente eres tú.
Quiero hacerte, verte, tenerte, todos esos verbos
que se combinen con "erte"...
que se combinen con "erte"...
Nunca imaginé que en mi vida diría esto,
pero dime tú, sí a los 13 estás pensando
en tu príncipe azul, cuando lo que te importaba
era irte de pinta porque ese maldito examen
era irte de pinta porque ese maldito examen
lo tenías a las 4 de la tarde.
Tal vez con el tiempo y un ganchito te das cuenta
que no es ni príncipe, ni mucho menos es azul,
sino más bien es un intento de astronauta
que no es ni príncipe, ni mucho menos es azul,
sino más bien es un intento de astronauta
sentado en tu cama, que te dice bajar las estrellas
y que te ama de aquí hasta la luna,
y que te ama de aquí hasta la luna,
pero se cansó y llegó sólo a la azotea.
A veces se presentaba también como
"el todas mías" cuando ni en su jodida vida
sabía besar o por lo menos mirarme a la cara
para preguntarme la edad, o como "el don Juan"
que de "don Juan" sólo el nombre y ni la edad,
porque al arrebatarme el sostén,
que de "don Juan" sólo el nombre y ni la edad,
porque al arrebatarme el sostén,
lo usó como orejas de Mickey Mouse; o como el galán alto y trajeado que si sabía conquistar a una mujer, pero sólo era para preguntarme la hora
y prestarle para irse en taxi,
y claro que desde esa vez no lo volví a ver.
Pero, qué ingrata es la vida cuando de verdad buscas a alguien con quien compartir
lo que te queda, lo que te falta, un trago a las 3 de la mañana, un"te quiero", derrepente;
un respirar en tu espalda;
una mirada inocente que te desvista
o te vea las nalgas, disimuladamente;
un "te espero", aunque se quede dormido;
alguien, alguien que vea el cielo contigo
(aunque tenga cosas que hacer)
y lo haga porque sólo es contigo y nada más,
alguien para turnarse por las noches
y contarse las ovejas, y si se acabaron,
y no hay forma de seguir soñando,
que te comparta o le compartas de las tuyas, alguien para levantarse a desayunar pizza.
Alguien que sí te echa en cara algo,
sea lo maravillosa que eres y nada más.
Y por qué no? que te deje, no el último
trago de coca-cola, sino la coca-cola completa;
que no sea otra cosa.
Que tenga música para días nublados,
que valga la pena la espera.
Que sea un wow, un boom
como fuegos artificiales
de un viernes por la noche...
-Horacio Chirino
martes, 26 de septiembre de 2017
Por las fechas,
por el mes,
el 17.
Bueno, porque escribir cosas cursis
está de moda.
Por las tardes de domingo raras,
porque este tipo de canciones no debemos dedicarlas así nomas
(porque para cada uno hay una y para cada tal hay un para cuál).
Porque tú, remedio contra el insomnio,
sí hace efecto.
Porque somos los que todavía preguntan si sí
o si no, si es mucho o poquito.
Por si a caso te encuentras diciendo que un café
te bastó para conocer a ese de lentes,
y casi dos veranos para saber que las letras y él,
se llevan bien con dos cucharadas de azúcar
y muchas desveladas.
Por si el desgaste del tiempo te hace lucir elegante;
o ya de plano,
prefieres ir por las calles caminando
abrazados o de la mano.
Porque me acabo de dar cuenta que la p
la menciono en muchas ocaciones y eso
que no es la inicial de su nombre,
Porque cualquier parecido con la realidad,
es mera coincidencia.
Porque...
Por si...
Por si llueve.
Por si quieres.
Por si hace frío.
Por si tú.
Por si yo.
Por si, sí.
Por si no.
Por si las moscas.
-Horacio Chirino
domingo, 10 de septiembre de 2017
Un día voy a terminar loco,
porque escribir un poema
es quitarse la ropa enfrente de todos.
Es sacarse las palabras que se esconden
debajo de la lengua
y decirle a alguien que no le alegras la mañana sino todo el día.
Es arrancarse los cabellos
para que alguien los huela
o le sirvan para taparse los ojos de la pena
(o por sí llora).
Es hablarle a la nada y responderte tú mismo.
Es ver cosas que nadie ve.
Es esperar al desconocido para que lo lea...
-Horacio Chirino
lunes, 14 de agosto de 2017
En ocaciones le miraba caminando de prisa,
otras con la cara en el suelo.
Apenas le veía pasar y se hacía a un ladito
para que sus ojos coincidieran con sus ojos.
Tenía sus pasos guardados,
sus canciones sonando en la radio,
sus huellas en un ticket de una sopa
y un jugo de mango.
Sólo le faltaban las fotos, pero esas no
hasta que se atreva(n) mínimamente
a sonreír(se) levemente y sin ruido.
Parecía un psicopata, sólo le faltaba
vigilarlo por las noches, pero eso prefería
dejarlo para después.
Le dá risa, abre la botella de jugo
y deja que se deslice ante él la escena
de cuando le dijo: ¿sería todo?, te cobro 27 pesos...
Le dá un sorbo...
El semáforo se pone en rojo y cruza la calle
que crece hacia lo ancho, ya es tarde.
-Horacio Chirino
miércoles, 9 de agosto de 2017
Ellos se encuentran.
Le pregunta.
Le contesta con una canción.
(aunque era errónea).
"Tu si sabes quererme corazón"
Bye...
Ahora la música ya no es la misma.
Cada que la escuche sabrá lo difícil
que es encontrar a alguien
con ese gusto por esas (cursis) melodías
y que no existe la pena.
-Horacio Chirino
sábado, 5 de agosto de 2017
A veces
(siempre)
me pregunto sí los ojos que miré aquel día
todavía siguen solitos
o ya los acompañan otros.
Sé que todas las noches mueren de amor
y de insomnio, aunque los arrulle la lluvia, y sé también que en ocaciones están distraídos.
Sí siguen solitos,
no me gustaría que por nervios de tenerlos
de frente no me llegaran
las ideas
a mi atolondrada cabeza de los planes
que tengo ellos.
Tú sabes, en general, la idea principal es ésta:
la vida es lo que haces y yo quiero hacerlo contigo...
No quiero que subas a este tren solito.
-Horacio Chirino
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