sábado, 31 de agosto de 2019
miércoles, 14 de agosto de 2019
jueves, 1 de agosto de 2019
sábado, 13 de julio de 2019
Cita textual
Y se encontraron en aquella esquina donde siempre y a todas
horas: los carros transitan a gran velocidad, el señor del periódico grita, donde
se desvive el paso peatonal por muchos y el semáforo apunta, donde las personas
sólo ven hacia enfrente derecho, donde los árboles se agitan cuando pasan los tráileres
pesados y donde pasa la vida. Ellos APARECIERON EN EL CAMINO y si se miraron,
se voltearon a ver sus caras, se sonrieron y se dijeron:
- ¡Hola!1
Con esa voz que todos esperan, CON EL SONIDO DE SONRISA, con
el entusiasmo del día que espera a su novia la noche.
1. Básicamente es la primera palabra que se utiliza para
decirle a alguien
(que vive rezando poderce encontrar)
cuando por fin coinciden.
Es un saludo o gesto que se hace por costumbre para dirigirse a otro.
Por ejemplo: Así como le digo "hola" a la señora que barre en
las mañanas, te saludo; tal vez no porque me caigas bien sino por educación o
por ser cortés.
Podrás importarme poco y no te salude, probablemente ni te mire.
Podrás importarme poco y no te salude, probablemente ni te mire.
Puede que nunca te vuelva a saludar hasta que te vuelva a
ver o a encontrar.
Puede qué sólo te diga ''hola''
y ya.
Puede qué sólo te diga ''hola''
y ya.
Nadie:
Absolutamente
nadie:
nadie:
Ni un alma:
Los comunes: ¡hola!...
Yo: Podré saludarte
siempre, porque simplemente te veo y me interesas o podré saludarte sólo hoy y
ya.
Joder
(tal vez ya no te vuelva a encontrar)
¡...HOLA, ME GUSTAS!.
-Horacio Chirino
jueves, 11 de julio de 2019
lunes, 17 de junio de 2019
viernes, 14 de junio de 2019
A veces hago un viaje
Ciego pie de tiniebla, vacilante,
avanza en el desierto de mi pecho.
Seguramente es el infierno.
Aquí dentro, convulso,
desbordando metales por mis ojos abiertos,
levantando mareas de veneno,
girando mariposas de cal y de ceniza;
frías caricias lentas estrellando mis huesos.
No sé si será el grito anudado al origen
que ha crecido gigante y le ha trascendido,
no sé si aquella niña en asombro que llevo
o una fotografía de lo que nunca he sido.
El ángel de la ausencia preside la agonía.
Tal vez sean los árboles que viven en mi sangre,
o colores inéditos,
o voces que no quieren apagarse conmigo.
Si hubiera luz, ascendería.
Mano de sombra danza por mi frente
más allá de la sed y del sueño.
Me protege un paisaje de pájaros inmóviles.
Si supiera tu nombre... ¡te llamaría silencio!
Cruzan desnudos ríos inconcretos,
pasos de arena fina, sal quebrada.
Me protege una cifra solitaria y geométrica
Si mirara tu rostro... ¡te llamaría distancia!
Seguramente esto es el infierno:
en muda dimensión desconocida
una sombra cayendo en pozo negro.
Si pudiera decir palabra limpia
de amor o de miseria, de olvido o de recuerdo.
Si pudiera sentir sobre mis párpados
mirada pura, voz indudable, firme transparencia,
sobre mi sien amarga...
¡Qué ala tendería!
Y pronunciar tu nombre impronunciable,
circundar tu inasible firmamento.
Imagen desolada del abismo,
sólo soy una forma sin espejo.
-Aurora Reyes
Muralista y pintora mexicana
(1908-1985)
(1908-1985)
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