viernes, 13 de enero de 2017

Éstas no son palabras de autoayuda, son palabras que debemos escuchar por lo menos una vez en la vida.



Es mundialmente desconocido,
rompería el record por tropezarse más veces 
que cualquiera y por ser el que mira más veces 
la hora.
Ganaría una medalla de oro por andar corriendo con prisas, otra por ser el más timido y otra 
por ser el más miedoso.
Le darían el premio novel por el anonimato, 
ya sé que no eres conocido y también sé que no eres ese que todos han querido, sólo eres ese;
pero yo te daría todos los premios del mundo 
por tener los ojos más bonitos 
por aguantarte el frío cuando sales temprano, por las veces que no te importó reirte 
cuando todos están en silencio, por alzar la mano cuando nadie la levanta; 
cuando con todo y pena preguntaste algo 
y por las veces que te puciste rojo cuando leíste ese intento de poema, 
y también por atreverte a ser ese diferente; 
sí te daría un premio por eso y más cosas.
A él, a ella, aquel, a ti que eres 
uno más en el mundo, te doy un aplauso 
por ser ese desconocido, 
y espero que sepas y te metas 
en los sesos que vales más que un premio,  
y que no es de género, ni mucho menos, 
ser reconcido, lo que importa es que haces, creas, transformas, descubres, sueñas y también luchas.
Vales, y vale la pena todo lo que haces 
porque tú eres. 


   -Horacio Chirino





martes, 10 de enero de 2017






Tu puedes leer sus labios,



Yo puedo tener sus pensamientos.





        -Horacio Chirino

sábado, 7 de enero de 2017




Ahora estoy convencido 
de que el atardecer
huele a perfume de mujer guapa,  
porque me asomo y veo que 
ya no estás en casa...



-Horacio Chirino




jueves, 29 de diciembre de 2016




Con un cigarro en la mano y un mezcal
para celebrar estaba dichoso al ver que por fin ella estaba en su cama desnuda, sin maquillaje
o máscaras, sin su armadura, sin nada;
pero no para hacer lo que todos piensan cuando 
dos están a solas en una alcoba sobre la cama 
(y no precisamente dormir) 
sino más bien, para hacerle lo que siempre 
se imaginó cuando la tenía de cercas 
o pasaba a lado de ella, 
y en el peor de los casos, cuando la veía alejarse 
dejando atras ojos caídos,
por fin la tenia ahí 
para mirarla desde adentro
y decirle que ese adentro le va bien 
con lo que se le ve de lejos y para hacer con ella poemas que no pasaran de los no me acuerdo 
al olvido; 
ahí estaba para sentirla, para intercambiar letras, caricias, fotografias, canciones 
y experiencias. 
Para hacer algo real como nada antes.
Para liberarse de la crisis que le agobiaba
todas las noches y dedicarle una luna 
de muchas, 
darle su almohada.

Con un cigarro en la mano y un mezcal 
para celebrar estaba dichoso al ver que por fin ella estaba en su mente...



  -Horacio Chirino















martes, 20 de diciembre de 2016




-...¡ tienes el corazón roto !
- Eso no es nada, llegué a tener los ojos hinchados, cortadas en las manos y 
los labios sangrando. 

(Las cortadas por soltarme 
de la mano, lo hinchado de los ojos por las lágrimas, los labios sangrados 
por los besos olvidados y el corazón, 
de ese si ya ni hablamos...).


          -Horacio Chirino