lunes, 8 de mayo de 2017
jueves, 4 de mayo de 2017
Y las cosas son así,
usted me provoca algo semejante
a un desorden mental.
No lo niego, a veces llego a confundirle
con el reflejo de la luna en el mar.
Mientras yo soy un gordo en el sol.
Usted es un impacto visual que me llega directito aquí mismo en el corazón.
Me pregunto si soy digno de su mirada,
y sí lo llego a ser, por favor le suplico
hagame un guiño y yo le daré flores,
y todo lo que usted quiera y pueda formar
con las letras del abecedario.
Porque básicamente tengo objetivos para llevarlos acabo tomado de su mano.
Aunque las estadísticas generales muestren
lo contrario; con el perdón que se merece,
no me importa, aquí,
le estaré esperando.
-Horacio Chirino
miércoles, 3 de mayo de 2017
Sentado frente a esa mesa con la lampara encendida apuntándole a las cartas en su mano,
se preguntó:
-¿Cómo le hago para tener una fiesta asi?,¿cómo?...
Con un tono triste y agachado mirando la punta de sus zapatos cafés le respondió.
-Invitando a los solitarios...
Él soltó un silencio y sus ojos se perdieron en el aire.
Derrepente respondió
- Sería la más alucinante, y grande, con personas de diferentes partes del mundo. Llena de música, de cantos, todos con un mezcal en la mano, whisky, ron o cerveza, de todo, carcajeándonos, bailando huapangos, de puntita y de tacón, hasta polca.
Todas las soledades unidas en un espacio, para celebrar, qué cosa, no lo sé, pero sería lo máximo.
....-¡Sería la fiesta más solitaria del mundo! -Exclamó.
Derrepente se descubrió hablando solo,
Mientras jugaba solitario.
-Horacio Chirino
martes, 18 de abril de 2017
lunes, 10 de abril de 2017
...-Me gustas, Midori.
-¿Cuánto?
-Me gustas como un oso en primavera.
-¿<<Un oso en primavera>>?
-Midori volvió a levantar la cabeza-.
¿Qué es esto? ¡<< Un oso en primavera>>!
-Imagina que paseas sola por un prado y se te acerca un osito con la piel aterciopelada y unos ojazos. De pronto el osito te dice: <<¡Buenos días, señorita! ¡Quiere usted rodar conmigo? >>.
Entonces tú y el osito os pasáis el día entero rodando abrazados por una ladera sembrada de tréboles.
Es bonito, ¿no?
-Muy bonito.
-Pues a mí me gustas tanto como eso.
Midori me abrazó con fuerza.
-Es lo mejor que he oído nunca -agradeció-.
Sí tanto te gusto, ¿harás caso de cualquier cosa que te diga? ¡Y no te enfades!
-Claro.
-¿Me cuidarás siempre?
-Claro. -Y le acaricié su pelo corto, parecido al de un bebé-.
Todo irá bien. No te preocupes por nada.
-Tengo miedo -dijo Midori.
La abracé con dulzura hasta que sus hombros empezaron a subir y bajar rítmicamente y empezó a oírse la respiración del sueño...
-Tokio Blues
H. Murakami
Son las 6:04 de un día nublado,
luego de haber pasado la noche anterior, hablándo sobre él.
Parece que con esto he llegado a otro nivel.
Nunca habia hecho esto,
y cómo no, si todo lo tenía guardadito
bajo candado
y con cadena gruesa, de esas
que se usan para cargar toneladas.
Todo lo guardaba,
las palabras que le he dedicado,
las tardes de verano caminando no a su lado,
pero, por lo menos, si atrás de él,
sus sonrisas burlonas
y las maldiciones que hecha en inglés,
tambien sus huellas,
los momentos y pensamientos
que dejaron sus dedos en las hojas de ese libro
que me atreví y supliqué
pedirle aquella vez
y esas cosas "tontas"que me recuerdan a él.
Me siento como en una canción de Cigarrettes after sex.
Me da risa pero no de cuando le entiendes
a ese chiste o a ese sarcasmo,
sino de cuando te cachas hablando sola sobre él.
Se me aguadan los ojos.
3:27 am.
Estoy bien.
-Horacio Chirino
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