viernes, 9 de febrero de 2018
viernes, 26 de enero de 2018
La Escuela termina
Estas palabras que siguen van para las buenas despedidas,
porque están las malas despedidas y están las buenas:
las que brindamos, las que recordamos con dulzura,
las sinceras que te dicen cuando tienen 11 años;
para esas este poema:
La escuela termina,
a los profesores les digo adiós,
amor y pasión con lo que los amé.
A los compañeros extrañaré
tanto como los amé,
a la Directora le digo adiós.
Gracias por apoyarme
en todo lo que me falló,
familiares que tengo aquí
les digo adiós.
Nos vemos en otro lado,
sí se visita,
los saludaré.
Les digo adiós.
- C. Tadeo Evaristo Rosales
viernes, 19 de enero de 2018
jueves, 4 de enero de 2018
Mientras tanto,
se mordía las uñas,
unas se las tragaba, las largas las escupía,
pues ya estaba satisfecho de pellejos de labios.
Los ojos se le abrieron que por un momento
casi se le salen;
su corazón,
ya no tenía corazón,
latió tanto que le explotó.
Tuvo un desborde de sangre
que le llegó a los cachetes.
Sabe que es rápido para muchas cosas,
pero para esto es muy lento.
Se pregunta cómo hacerle para no llorar,
pues de alguna forma o de muchas
estaba agradecido,
es que ya lo olía y esta vez no era la lluvia;
y, aunque tiene planes,
no le va a escribir si no quiere cantar,
está tan cercas que quiere volar
(ahora si tiene prisa).
Ya tan pronto le sabe su sonrisa
de no sé,
de tanto,
de algo.
Ya lo hiba a ver...
-Horacio Chirino
domingo, 17 de diciembre de 2017
viernes, 8 de diciembre de 2017
Te faltan pantalones
para saber que hay quienes se desvelan preguntándose, si es casualidad o pura suerte encontrarse de frente a la hora de siempre;
te faltan,
para saber si éstas palabras riman "bonito"
o sólo se quedan en algo
(un encuentro) rutinario y mediocre.
Te faltan pantalones, para mandar a que se joda
todo el mundo, total,
estamos vivos.
Te faltan, para hacer susurros que curan
y ponen la piel chinita,
para llover por las noches atrás de la ventana,
y te aviso de paso, que es lo mismo llover y llorar,
lo que no es lo mismo,
es la intensidad;
te falta eso y más,
saber que eres lo que falta,
lo que llega cuando debe llegar,
lo que las letras no dicen a tiempo,
lo que es y lo que existe.
Te faltan pantalones para gritar
o escribir en mayúsculas: "que te faltan"
para ir un sabado por la noche
a pararte de frente, esperar un segundo
y quien sabe, tal vez decirle
que le faltan tus pantalones
debajo de su cama
y después, después veremos...
y antes de eso,
nunca dormirte sin antes decirle al techo
que eres una de sus inspiraciones.
-Horacio Chirino
jueves, 2 de noviembre de 2017
Ella sabe que eso no se siente todos los días,
que las tardes de verano caminando por las calles no siempre son buenas.
Que por lo menos, te dura 2 horas la vida recordando
su cintura,
para hacerle un poema.
Sabe que las películas de Dolan
sirven como consuelo en las noches de domingo.
Siempre se pregunta cuántas miradas tuyas
se han perdido buscando respuesta en la luna.
(aunque son un mal necesario)
Éstas descripciones que usa no dicen nada,
a comparación de lo que siente
mirando su cama...
-Horacio Chirino
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