Oye en la noche la luz del poste no me deja dormir,
antes era la luna pero puse cortinas.
Si por cada vez que miro el cielo me dieran un peso, ya sería un maldito rico de quinta,
porque no pesa nada alzar la cara
lo que pesa es no encontrar respuestas ahí arriba.
No creas que tengo algo en contra del cielo pero es que es la lluvia,
cada vez que cae me inundo...
en melancolía.
-Horacio Chirino
Hoy hice pollo
me pediste que lo haga
se iba a pudrir.
Compré un vino
y le pregunté a muchas personas si querían cenar conmigo,
nadie me dijo que sí,
comí un pedazo
y prendí un cigarrillo
y otro y otro, las colillas clavadas en el pollo parecían las velitas de la torta de mi cumpleaños.
-Malena Saito
A él le viene bien el pelo sobre la frente,
cuando hace aire le tapa un ojo,
y aunque no sabe si va a llegar,
sabe que no le va a escribir si no quiere cantar.
El nació el 14 de febrero de 1949
buena fecha para festejar dos cosas,
su cumpleaños y tal vez
el aniversario o la unión entre él
y su amor imaginario, o en el peor de los casos una despedida a alguien que le ha despedazado.
El corazón, de ese no quiere hablar
pues de alguna forma lo tiene
bien pegado a las entrañas y no lo va a mostrar
sin antes ver algo que le cause risa
de alguien extraño.
Murió el 32 de agosto de 1999 en un punto final.
-Horacio Chirino
No tengo nada,
ni para un cigarro.
Le dije a alguien que me prestara
pero no quiso;
me asomé al puerco que tengo como alcancía
pero no había nada.
Ni un quinto,
busqué en mi saco y encontré
una carta del 69
y no tenía remitente
ni nada.
Lo recuerdo
ese día no tenía ni palabras,
mi cara se caía de cansancio,
¿de qué?
de andar buscando al de amarillo
casi a las 8
¿de qué?
del tiempo que no es verano
porque a estas alturas ya no tenemos estaciones,
ni su rastro
ni nada.
-Horacio Chirino