sábado, 14 de marzo de 2020






7:25 Vamos espesos y miserablemente apretados en el metro.

7:28 Todo se desborda, estamos respirando.

7:35 Se coincide. 
La percepción me dice, pide un deseo, es una estrella fugaz.

7:35:02 -Que no sea una estrella fugaz 
(se mete las manos a los bolsillos y cruza los dedos hasta el infinito)

7:35:03 Tiiiiiiiii !
Se cerraron la puertas.

7:35:05 Tonto!,
Las estrellas fugaces no pueden cambiar!
(hubiera pedido
volverte a encontrar).










O final alternativo:

7:35:05 Tendré que esperar hasta las 11:11 para pedir: Volverte a encontrar.








-Horacio Chirino

















viernes, 14 de febrero de 2020

De la vez que me quedé sola usando tu jersey comiendo pizza y helado en el refri.












Me costó trabajo encontrar un novio, 
a nadie le agradaba, o era la época 
(las raras no están de moda)
tanto que en mi twitter escribía decretos sin medida.

Tomé un jazmín, 
la cabecera del sofá la llenaba de hojitas diciendo en mi mente 
me quiere o no me quiere.

Tomé una taza de café, 
y esperé a que se entibiara, 
si hago esto del diario, aprenderé a esperar.

Me miré al espejo y me sonrió,
me dí cuenta que me agrado, me enviaré flores y chocolates.
















-Horacio Chirino























lunes, 3 de febrero de 2020














¿Sabes qué es lo curioso de nosotros?
Que somos distintos pero iguales.
Somos dos perdedores a los que nadie quiere.




(le dijo un tenis viejo a un calcetín roto).









-Horacio Chirino

martes, 7 de enero de 2020

Microcuentos de amor








Él coleccionaba tazos de pókemon.
Ella coleccionaba las cartas clow.










                          ...












Sí por lo que sea nos perdemos en la vida, sabré que por lo menos compartimos el nombre de la calle y mi lado preferido de la acera.












-Horacio Chirino






lunes, 30 de diciembre de 2019





Yo me merezco 
que ellos se abracen 
por todas las noches que no 
se abrazaron, que se miren 
no de vez en cuando, 
que se pasen el chicle, 
que se ayuden a dormir contándose las ovejas, 
pero antes: que sus ideas giren en la cabeza de ella; que él en cueros mire al vacío en medio de la oscuridad mientras sólo le acompañe su flash, y sólo después: que se esperen en la esquina. 
Total: que se apoyen en la mesa.











-Horacio Chirino