lunes, 30 de agosto de 2021
martes, 6 de julio de 2021
Esta canción no se le dedica a nadie o a cualquiera. Para cuando sientes algo y no lo puedes decir porque es imposible decir.
LA BIEN QUERIDA
Sentido común
Me estás robando horas de sueño
Pero como te estoy queriendo
No tiene medida ni tiene tiempo
Y las palabras se van volando con el viento
Olvidarme de todo no lo contemplo
Porque siempre me pides lo que no tengo
Y que lugar ocupo en tu vida
Y es que a veces te miro y parece como que si
Pero hay otras que hubiera preferido no fijarme nunca en ti
No fijarme nunca en ti, nunca en ti
A veces no quiero ni verte
A veces solo me tranquilizaria pegarte muy fuerte
Pegarte muy fuerte, pegarte muy fuerte
A veces solo me tranquiliza
Me estoy mintiendo y me lo creo
Pero como te estoy queriendo
No tiene memoria ni tiene tiempo
miércoles, 23 de junio de 2021
lunes, 10 de mayo de 2021
viernes, 30 de abril de 2021
martes, 30 de marzo de 2021
martes, 2 de marzo de 2021
Llevo muchas cosas a la mesa,
llevo huevo, el pan, el pollo, la leche...
llevo cosas a la mesa.
A veces sólo llevo las llaves.
Soy la única que se preocupa por llenar el vacío que hay en la mesa;
a veces no basta con dejar un florero o un servilletero.
A veces sólo basta con llenarlo de pláticas sin necesidad de llegar al chismerío, o bueno,
si, pero que sea de alguien lejano, como la tipa de la esquina o el vecino con su perro,
pero también a que llenar ese vacío con palabras tontas y sin sentido:
-¡Perra!
-...son las cuatro y cuarto.
-¿Me sirves más?
- ¡Supo rico!
-¿Me das un beso?
-Pásame la sal...
-Hace...
-...
Los últimos son los mejores, son los silencios.
O por el contrario, los ruiditos del agua de melón pasando por su garganta. Los latidos del corazón no cuentan, porque esos ya se escuchan en la cama.
Llevo cosas a la mesa para llenarla de cosas que nos nutran el alma y nos den ganas de salir por más y no ganas de salir por lo que no hay en casa.
Pongo en el centro, a lado del servilletero, lo principal, fruta, el azúcar, la sal; para adornarla pongo un florero, a veces pongo el café...
A los lados, en cada lugar de la silla, pongo los platos y las cucharas.
Cuando no tengo nada pongo sin sentires, desahogos, sin sabores, gritos, pero también olores a tequila con bailes arriba de la mesa. Pero arriba de otras mesas, en mi mesa no porque esa se respeta,
o bueno,
admito,
si se baila, pero cuando estoy loca.
En fin de todo un poco llevo a la mesa.
-Horacio Chirino
