jueves, 27 de octubre de 2022





 Barceló 

LOS CABOS

 27/10/22 En la tarde, cuando el tiempo pasaba lentamente, una hora era como estar 1 día en otro país...






domingo, 11 de septiembre de 2022



Ella decía que las maletas de cualquier tipo o estilo, las grandes de color rosado, las amarillas, las del cierre largo, la redóndas, las rectángulares, las pequeñas, las de llantitas con con jaladera, las de cuero con metal, todas, cual sea, incluso las cajas de catón, le traían cierta nostalgia o tristeza, ya que cada que cambiaba de casa alguna maleta se le perdía.

En un cambio de casa, de esos que solía hacer su papa sin avisar, en días domingo, porque ese era el día en que salen mejor las cosas, porque es el día en que descansaba de su "jornada exhausta" en contestar teléfonos toda la semana; ella perdió en ese cambio una maleta con todos los juguetes que le habían traído los reyes magos desde que tenía 6 años. Recuerda que aquel día iba tan de prisas por el pite y pite que su padre molestó,  le mandaba desde la calle para que ya se apurara, cuando ella solo se estaba despidiendo de los  momentos que vivió en ese cuarto blanco con macetas frondosas y enredaderas que llegaban al suelo.

El pite y pite le retumbaba en la mente, por lo que ya para terminar despedirse toco la pared y apagó la luz.


Ya sentada en el carro sudada de la cara por bajar rápido las escaleras de la casa, quizo sacar su muñeca astronauta, cual jitomate parecía su cara cuando se dio la sorpresa enojada de que no traía su maleta de juguetes, esa marcada con una cinta blanca que anunciaba "mis jugietes" con un corazón y una carita feliz.

Por obvias razones la maleta la había dejado en el cuarto, justo debajo del apagador. Por lo que sin más ese fue el motivo para odiar cada artefacto o lo que se le parezca que sirviera para transportar o guardar cosas.



Ella sabe que cada cambio sirve para generar algo nuevo y desechar lo viejo, pero para ella lo viejo era un tesoro que la motivaba a seguir creando a partir lo que tenía.


Pero siempre se quedaba con la duda 

de que cómo lo iba a lograr 

si no tenía la visión del objeto para recordar. 





-Horacio Chirino






miércoles, 31 de agosto de 2022

   


 Si estás viendo 

una puesta de sol, 

alguien 

al otro lado de la Tierra 

está viendo 

un 

amanecer...







-Horacio Chirino









viernes, 1 de julio de 2022





Todos los solitarios 

deberíamos de reunirnos 

para saber sí aún así,

nos seguimos 

sintiendo 

solos...


No se vale pensarse uno del otro, eso ya no es estar solo, es estar juntos, pero no revueltos.






-Horacio Chirino














viernes, 3 de junio de 2022

Deseo (so) cursi.

 



11:11 pm


Que sea bueno,
que me quiera,
que me ame.

Que no me olvide, 
que sea inolvidable.

Que baile, que bailemos en el caos 
y luego levantemos el desastre.

Que sea codo con la música y repita sólo 
las mismas canciones.

Que diga o haga tonterías,
total,
a estas alturas nos encontramos
entre jodidas 
y reprimidos.

Que sea algo serio, algo bonito.
algo que valga las penas y miedos…






11:12 pm

Pensando en nada y a la vez en lo imposible…


11:12:05 pm

¡Joder! Y te pedí a ti.


11:12:09 pm


(¡Total¡ Estoy urgido).











-Horacio Chirino 














sábado, 28 de mayo de 2022

ARTURO NO QUISO SALIR CONMIGO POR FEA.



Yo era fea, tenía 11 años y era muy fea.

Los dientes anarquistas: “Ni dios, ni amo, ni brackets”

El pelo enredado de chistes malos: “¿Cuál es la fruta más divertida?

- La naranja ja ja ja ja”


Los ojos bien, el aliento… también.

Pero el primer día cuando llegué nueva al cole,

mis orejas se presentaron antes que yo.

Y la leyenda corrió como la pólvora por el patio, esquivando balones 

y primeros besos.

Cada día de cada semana de cada mes un compañero diferente al anterior 

me preguntaba si con "estas orejas" podía volar.

Cuando todos los de mi curso habían preguntado 

ya los mayores empezaron a tener curiosidad 

y me interrogaban en voz alta por las escaleras.

Yo siempre respondía que no porque aún no lo había conseguido.

Yo era fea, era muy fea.

En clase hicieron una lista de feas, y yo era la primera,

la number one, la puta ama.

Y yo tan empoderada en mi fealdad, tan segura de mis coletas altas,

de mi acné juvenil,

yo, le regalé a Arturo mi primera declaración de amor.

Y Arturo no quiso salir conmigo… por fea.

Arturo cogió mi primer poema e hizo con él una diana

a la que todos podían lanzar sus dardos.

Y eso, eso sí que me hizo daño.

Arturo, no sabes lo que te has perdido.

Arturo, yo era fea pero tenía muchos libros.

Arturo, a mí no me importaba que fueras idiota, 

te habría dejado mis apuntes de notable encantada.

Te habría explicado a Lorca, las mates de primero, las de segundo, las de tercero...

 el past simple, 

hasta la de música habría dejado de tenerte manía 

y darte siempre el ridículo triángulo.

Arturo, me he hecho mayor and now look at this booty.


Joder, Arturo. 

me hiciste llorar demasiado pronto.

Le hiciste un genocidio a mis primeros versos

que te miraban con el sol en los ojos.

Pero tranquilo, que estoy bien.

Puedes decirle a todos que estoy bien.

De paso coméntales que estaban equivocados, 

yo no era fea, ni siquiera un poco. 

Pero en una cosa sí que estaban en lo cierto,

yo 

podía 

volar.



- Abbey C







AHORA DE MI PARTE LO MODIFIQUÉ UN POCO PARA RECITARLO EN MI ESCUELA PRIMARIA, HACIA NIÑAS Y NIÑOS DE TAL EDAD.


 TODOS LOS DERECHOS DEL POEMA SON PARA Abbey C.



MUCHAS GRACIAS POR TUS LETRAS!




ARTURO NO QUISO SER MI AMIGO POR FEA



Yo era fea, iba en la primaria, tenía 11 años y era muy fea.

Los dientes sin Fe: “ni Dios, ni amo, ni brackets”

Mi pelo enredado de chistes malos: ¿saben cuál es la fruta más divertida?
- La naranja ja ja ja ja”

Mis ojos bien, el aliento… también.

Pero cuando llegué nueva a la escuela,
mis orejas se presentaron antes que yo,

y el chisme corrió como la pólvora por el patio, esquivando balones 
y primeros besos.

Cada día de cada semana de cada mes un compañero diferente al anterior 
me preguntaba sí con "estas orejas" podía volar.

Cuando todos los de mi grupo habían preguntado ya

los mayores empezaron a tener curiosidad 

y me interrogaban en voz alta por las escaleras;

yo siempre respondía que no porque aún no lo había conseguido.

Yo era fea, era muy fea.
En mi salón hicieron una lista de feas, y yo era la primera,
la number one, la gran ama,

y yo tan empoderada de mi fealdad, tan segura de mis coletas altas,
de mis barros del tamaño de mis ojos,

yo, le dediqué a Arturo mi primera declaración de amigo
y Arturo no quiso ser mi amigo por fea.

Arturo hizo con mi primer poema una diana
a la que todos podían lanzar sus dardos,

y eso, eso, sí que me hizo daño.


Arturo, no sabes lo que te has perdido.

Arturo, yo era fea pero tenía muchos libros.

Arturo, a mí no me importaba que fueras tonto,

yo te habría prestado mis apuntes de notable encantada.

Te habría explicado las mates de primero, las de segundo, las de tercero 

y los verbos;

hasta la de Educación Física habría dejado de tenerte manía
y dejarte jugar siempre en el patio.

Joder, Arturo. 
me hiciste llorar demasiado pronto.

Le hiciste un genocidio a mis primeros versos
que te miraban con el sol en los ojos.

Pero tranquilo, que estoy bien.

Puedes decirle a todos que estoy bien.

Y de paso coméntales que estaban equivocados, 
yo no era fea, ni siquiera un poco, 
pero en una cosa sí que estaban en lo cierto,
yo 
podía 
volar.


- Abbey C

Ustedes no sean como Arturo que discriminaba a las personas o las hacía de menos.
Espero que les haya gustado esta reflexion y concientización en contra de lo que es la diacriminación, no valorar a las personas. Respetemos a todas y a todos, ya que somos todos únicos y tenemos diferentes formas de pensar, de ser, de vestir, de creer.

Porque todo lo que es diferente enriquece a la comunidad donde vivimos y eso nos hace ser especiales.










lunes, 4 de abril de 2022

 




Él miraba una foto de una galaxia en la exposición del metro La Raza, cuando dijo:


Somos (fuímos) nada en la nada 

y nos cree(í)mos todo.*

(Era la estación donde vivía su ex).




*Israel Calderon Nieto




                   -Horacio Chirino