domingo, 6 de septiembre de 2026

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Con voz entre cortada y bajita del sentimiento, el Corazón le preguntó al Cerebro:

-¿Entonces ya no?


El cerebro con voz jadeante y firme le contestó:

-¿No, ya no!

No estás viendo que va hasta allá con alguien y todavía le va pasando el chicle de cereza con la boca…



Cuando la Mente y el Corazón están de acuerdo,

sin más, 

sin nada 

más;

el juego terminó.





La Espera al escuchar esto salió corriendo y llorando hacia la esquina de aquella avenida.


Y la Experiencia rápidamente dijo: 


-Yo ya me vine, yo ya me fui.





-Horacio Chirino 








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