Érase una vez, una vez que quizo ser
y no fue,
andaba en una historia.
-Horacio Chirino
Érase una vez, una vez que quizo ser
y no fue,
andaba en una historia.
-Horacio Chirino
…Y se encontró con su yo perdido.
Estaba hasta el fondo de su ropero, hasta atrás de las chamarras, debajo de los abrigos. A un lado, estaban las fotografías de hace años, una libreta y su pluma con una crema para curar los raspones heridas y quemónes.
Salió sosteniéndose de la puerta y del cajón de poco en poco, primero un pie y luego el otro; y después fue recogiendo los pedacitos de su corazón hasta llegar debajo de la cama, el pedazo más grande estaba debajo de su zapato favorito. Ese que lo andaba con prisas.
Ya todo en su lugar y juntado.
Tiró a la basura el reloj que le media el ritmo…
- Horacio Chirino
Oye, amigo.
He pisado calles que
ni siquiera conocía, y tampoco;
ahora esas calles corren
como las arrugas de mis manos porque ya me las sé de memoria y aún así nada.
Las canciones que se repiten
en mi oído
se alargan hasta la media noche
y el techo
ya no me dice
ni
pío,
ya no digamos la almohada
esa se quedó dormida.
Son descargas de peso muerto
las confesiones en los domingos por la noche.
He tomado tantos vagones
del metro
que ya me saben a la misma
sopa sin sal y sin vino,
y no,
no
lo encuentro.
¿Será que he llegado tarde?
¿Me he perdido?
22.2 millones de personas en esta ciudad
y yo aún
sigo teniendo frío.
-Horacio Chirino
- Cuando ande contigo, no diré nada
(te lo juro).
Solo habrá señales...