miércoles, 7 de septiembre de 2016
No me gusta estar, ni caminar sola
en esta vieja casa,
las escaleras crujen cuando duermo;
aunque eso a ti te molestaba,
nos mantenía juntos,
pues te recordaba
que tenías que abrazarme
para que no me diera miedo ese canijo ruido.
La fría humedad del jardín envuelve a la casa,
aunque eso a ti te enojaba,
te hacía dirigirme la palabra,
pues me decías "ponte tu suéter,
para que no pesques un resfriado".
La sombra de aquella puerta viene
y me cuida todos los días,
y en las noches me cubre,
lo hace para no sentirme solita.
Aunque no lo estoy mucho,
ya que he platicado
tanto con las paredes,
que ya hasta se saben mis secretos
y el eco, el eco siempre me contesta
con los mismos versos.
Marcharme de aquí no pienso,
es como echar todo al olvido;
no es que la casa
me recuerde cuando me besabas,
pero al menos me responde
cuando todo está jodido;
lo que tú no hacías por tus apuros.
Ahora,
veo lo que hacía la casa
por mantenernos juntos.
-Horacio Chirino
lunes, 5 de septiembre de 2016
...que vea la Luna
y no le desespere la lluvia;
que parezca una sombra entre la multitud,
pero brille como un atardecer de octubre,
y que los días nublados le parezcan perfectos para salir
a ver las calles o estar tirados en el bosque,
y sus gestos te provoquen.
Que sus cejas grandes se oculten
entre sus lentes,
y ría de tus berrinches y tú de sus chistes.
Que despierte en tu almohada
o te llame cuando amanece
y te cuente que te soñaba.
Que los domingos le sean para estar acostado, deprimirse
y andar en pants contigo,
y que te deje el último trago de coca-cola
y te pregunte del milagro de verte
(aunque siempre te vea),
sí camina, camine en las nubes,
y si corre que corra a tu lado.
y sí tripula una nave, que no sea por aventura,
que sea para pasearte.
Que sea el mejor de los amantes.
...es imposible encontrar otro como tú entre toda esta multitud.
-Horacio Chirino
sábado, 3 de septiembre de 2016
Siempre la acompaña,
a cualquier lado que vá lo tiene presente.
Se acuesta y ya lo tiene en su cama,
camina y el vá atrás.
Ésta vez que sale de compras,
le dice que lo espere, le va a dar una sorpresa,
y no es su cumpleaños;
busca el vestido más coqueto para que se lo vea, uno azul, morado o el floreado.
Llega y lo vé ésta vez en la mesa,
y no está comiendo.
Frente al espejo de la sala,
ella comienza a desabotonarse la blusa rosada
y luego los vaqueros que delinean sus nalgas
a la perfección, esas grandes que juntas parecen una manzana dispuesta a que se la coman;
se los quita sin preocupación.
Él no le quita la mirada, y su sonrisa sigue
como siempre, no se cansa.
Le muestra el fino atuendo, se lo enseña,
le pregunta que cómo se le vé, que sí a él le gusta.
Él sólo sonríe.
Ella sólo espera la respuesta, más sin embargo ya la sabe.
Después le pone su canción, y ya estan bailando,
como aquella noche en el salón, donde se besaron
y también se emborracharon.
Se sienta y prende un cigarro,
le dá el trago al mezcal y ya no quiere regresar.
Quiere quedarse ahí, bailando con él
en el salón, mientras las luces enfocan sus pasos, el ritmo los envuelve y los desconocidos
les aplauden.
Una lágrima se asoma y se deja caer en él,
en su recuerdo, en el cuadro, es un portaretrato,
de él sonriendo en blanco y negro.
Ella suspira y lo vé con alegro...
-Horacio Chirino
viernes, 2 de septiembre de 2016
jueves, 1 de septiembre de 2016
Y es que el amor es el estado
más perfecto de todos,
que al menos yo deseo.
Pero enamorarse de alguien sabiendo que no le caes bien,
es como pedirle a la pared
que te hable.
Deseo terminar de un solo trancazo
con todo esto
sino tienes perfección,
que te manden a los campos de concentración.
Y que se queden los seres
que sienten,
que te vean y te besen,
con un hola, con una mirada,
o con una sonrisa.
Y que se vayan los que mienten,
los que olvidan,
o los que no se despiden.
Cómo se siente bien
cuando se deshace algo
que fastidia, que no deja dormir,
que quita el aire y que ni deja vivir.
Espero que esto no lo vea alguien
que le quede y le embone
bien el saco.
Y es que a veces, sólo a veces
Satanás viene en son de paz.
-Horacio Chirino
En estas fechas hace un año
en aquel verano,
me decías:
"sientate en ese sofá donde hicimos el amor
por primera vez",
y yo con mis tacones altos me dirige
hacia el.
También me decías,
que en este lugar había algo,
algo sobre noches solitarias
con whiskys frente a la ventana;
¡si que tenías razón!
Recuerdo que esa madrugada parado en la cama,
me cantaste "besame mucho"
con una guitarra y desnudo;
y yo entre las sábanas,
me mordía el labio de la pena.
Ha pasado el tiempo
y no he podido escuhar
ningún rock and roll
ni ver las viejas estrellas.
Sola estoy en vela.
Ésta fecha no me cabe en los sesos,
a veces te bendigo y también te maldigo
aunque no esté contigo;
sólo espero hacerte el amor en tus recuerdos.
-Horacio Chirino
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